Almeida de Sayago es un municipio y localidad española de la provincia de Zamora y de la comunidad autónoma de Castilla y Leon.
Se encuentra ubicado en la comarca de Sayago, al sur de la provincia de Zamora, lindando con la comarca salmantina de Tierra de Ledesma. En su término municipal se encuentran las localidades de Almeida y Escuadro, ambas rodeadas de parajes naturales en los que predomina el paisaje adehesado de encinas centenarias, junto a una numerosa y variada flora y fauna. En sus proximidades se encuentran el embalse de Almendra y el parque natural de Arribes del Duero, dos de los principales enclaves turísticos de su comarca y provincia.
Cuenta con un notable patrimonio, en el que destaca el dolmen del “Casal del Gato” y el manantial de aguas termales de los “Hervideros de San Vicente”, este último origen y razón de ser de su actual balneario. Su casco urbano responde al tipismo de la arquitectura rural de la comarca de Sayago, construido en exclusiva con la abundante roca de granito de la zona. De entre sus inmuebles descuella su barroca iglesia parroquial, sus puentes y fuentes –algunos de origen romano- y la sobria facción de su ayuntamiento. Esta es una tierra de antiguas y arraigadas tradiciones populares, con ejemplos históricos como los encierros de “Vacas Bayonas”, el tradicional “Baile de la Bandera” o su antigua romería a la ermita de Nuestra Señora de Gracia, a la sazón patrona de la comarca de Sayago.

TOPONOMIA Y GENTILICIO


El topónimo Almeida se encuentra presente tanto en España como en Portugal. Su etimología es arábiga, aunque los autores no establecen por unanimidad el vocablo árabe del que deriva. Para unos autores, procede de la palabra “almavdat”, nombre árabe con el que se designa el otero o la meseta. Para otros deriva de “al meda” o de “talameyda” que significaba “mesa” en una clara alusión a su territorio plano. Otros, sin embargo, opinan que deriva de “atmeidan” que significaría “campo” o “lugar donde corren los caballos”, actividad muy común en el pueblo árabe. El período de dominacion arabe de la Peninsula Iberica, dejó numerosos ejemplos de topónimos árabes en la comarca de Sayago (Alfaraz, Cozcurrita, Fariza, Ganame, Tamame o Zafara) y en el resto de la provincia de Zamora (Alcubilla de Nogales, Algodre, Almaraz de Duero, Barrio de Rabano o Venialbo, entre otros).
En el caso de Almeida de Sayago existe además una leyenda popular que aporta una nueva y original justificación sobre el origen de su nombre. Conforme a esta narración, transmitida de generación en generación, Almeida proviene de la expresión “el medio”. El relato habla de la existencia de siete aldeas y un castillo en el que residía un señor feudal al que los aldeanos rendían tributo. Con el tiempo, la armonía de la convivencia de estas aldeas quedó rota por las continuas desavenencias surgidas entre sus habitantes. Para solventar las disputas, se decidió encontrar un lugar céntrico que simbolizara la concordia entre todos y que se denominó “El Medio” y finalmente Almeida. El arraigo de esta leyenda es tan notable en Almeida que el escudo municipal incluye siete cruces en representación de cada una de las siete aldeas originarias.
El término municipal de Almeida incluye además la localidad pedánea de Escuadro. El topónimo de esta última población podría tener un origen romanizador, posiblemente relacionado con “ex-cuadro”, en clara referencia al contingente que abastecía a las tropas romanas y que se situaba fuera del campamento militar.
Los gentilicios de las localidades existentes en el municipio son almeidense, para los naturales de Almeida de Sayago, y escuadrinos para los de Escuadro, localidad pedánea de la anterior.

SIMBOLOS


Almeida de Sayago cuenta con escudo heráldico y bandera municipal desde el 17 de agosto de 2000, fecha en la que se publicó en el boletín oficial de la provincia de Zamora la aprobación del acuerdo municipal correspondiente.
Dicho acuerdo fue adoptado en el pleno del Ayuntamiento de Almeida, en sesión ordinaria celebrada el día 29 de julio de 2000 y por unanimidad de los siete concejales que componen la corporación, es decir por la mayoría absoluta del número legal de sus miembros.
El acuerdo se adoptó en el ejercicio de las funciones delegadas por la Comunidad Autónoma de Castilla y León a los Ayuntamientos mediante la Ley 1/1998 de 4 de junio de Régimen Local de Castilla y León y en conformidad con la tramitación del art. 28 de dicha Ley. El escudo heráldico y la bandera municipal aprobada se atienen a las leyes y reglas de heráldica y de vexilología con la siguiente descripción:
Escudo heráldico: Se trata de un escudo medio partido y cortado. El primero de plata bandera de gules. El segundo de gules siete cruces de plata puestas en tres palos de 2, 3 y 2. El tercero de azur puente de plata mazonado de sable. Al timbre corona Real cerrada.
Bandera municipal: Es rectangular, de proporciones 2:3, formada por dos franjas horizontales en proporciones 2/3 y 1/3, siendo roja la superior y verde la inferior.

UBICACION

Almeida es un municipio español perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y Leon y a la provincia de Zamora. Dentro de esta última se encuentra situado en la zona más meridional, limitando parte de su término con la provincia de Salamanca. Se sitúa entre las coordenadas geográficas 5º 38’ 30’’ y 6º 7’ 45’’ de longitud oeste y entre los 41º 13’ 30’’ y 41º 18’ 30’’ de latitud norte.
Pertenece a la histórica y tradicional comarca de Sayago, encontrándose situado también en su zona más meridional, junto a la comarca salmantina de Tierra de Ledesma.
El municipio incluye los núcleos de población de Almeida, la capital municipal, y de Escuadro, localidad pedánea del municipio. El territorio perteneciente a Almeida abarca una extensión de 63,64 Km² y el de Escuadro 12,96 Km². El perímetro del territorio de la localidad de Almeida, vienen definido por las lindes de sus localidades vecinas. Estas son:

     Norte: Término de Villamor de Cadozos, anejo de Bermillo de Sayago.

     Sur: Término de Perilla, anejo de Ledesma, y el término municipal de Alfaraz de Sayago.
     Este: Término municipal de Fresno de Sayago y el término de Escuadro, este último anejo de 
Almeida.
     Oeste: Términos municipales de Carbellino y Roelos.
El municipio de Almeida se encuentra integrado en la mancomunidad de Sayagua. Esta es una agrupación voluntaria de municipios de la comarca de Sayago que se constituyó en 1986 para la prestación del servicio de abastecimiento de agua, aunque también contempla la realización de otros servicios y obras de competencia municipal e interés común.

GEOLOGIA

En cuanto a su geomorfología, la mayor parte de la zona está constituida por materiales ígneos, pertenecientes a los extensos macizos cristalinos que ocupan el oeste de la Península. Cubriendo estas rocas ácidas descansan sedimentos terciarios alternando con depósitos indiferenciados del Cuaternario.
El relieve se caracteriza por una pendiente generalizada, con sentido descendente en dirección suroeste, según la cual de configuran una serie de valles que concluyen en el embalse de Almendra sobre el río Tormes.
La topografía del terreno es ondulada con pequeñas pendientes que se acentúan allí donde aparecen manchas graníticas en forma de batolitos, generando un paisaje característico. Los principales afloramientos graníticos se sitúan en la parte centro-oeste a ambos lados de los cauces de la “Rivera de Belén” y del “Arroyo de los Regomillos”. La altura media se sitúa en los 770 msnm, siendo el Cerro de la Cabeza (851 msnm) su altura máxima.
Los 76,6 Km² (63,64 km² sin Escuadro) de su término municipal se reparten en casi idéntica proporción entre tierras de cultivo, baldío y pastos (prados y valles). La mayor parte de su tierra es poco densa, arenosa y con muy alta concentración de sílice; difícil de cultivar y afectada por un clima mediterraneo continentalizado. Un tipo de terreno propicio casi exclusivamente para el cultivo de centeno, por ser un cereal resistente y muy poco exigente.
En la zona oeste el terreno es rocoso, con abundantes berruecos de granito que toman formas caprichosas: unos como grandes sombreros, otros como perfiles de gigantes zoomórficos. Y aún rocas a las que se les han atribuidos nombres que hacen mención a sus formas o características (la “Peña de la Mujer”, “La Campana”). Esta zona es agreste y, al no ofrecer espacio suficiente para la labranza, quedó desde antiguo reservada para el pastoreo. Al norte se extiende el lugar conocido por “La Cueva” de unas 150 ha de superficie, y al suroeste, otro denominado “El Conejal” con cerca de 657 ha, ambos poblados con bosques de encina y vegetación áspera, matorrales y carrascas.
Toda la superficie del término de Almeida vierte sus aguas de escorrentía al río Tormes a través de varios arroyos que cruzan la zona. Los más importantes son el “Arroyo de los Regomillos”, “Rivera de Belén”, “Arroyo de la Hojita” “Arroyo de Riego Malo” y “Rivera del Campo”. Todos ellos cruzan la zona en dirección NE-SO, complementándose la red hidrográfica con otros cauces de menor entidad. Por lo general, se trata de cursos de agua que sufren un marcado estiaje, llegando a desaparecer por completo en los meses de verano. Únicamente suele quedar agua almacenada en los hoyos de los cauces, los denominados “cadozos”. En cambio, durante la temporada de lluvias pueden llegar a alcanzar caudales de cierta importancia, debido fundamentalmente a la escasa profundidad del suelo, que dificulta el drenaje interno.
En la zona se pueden diferencias dos tipos de suelos característicos:

    En la mitad noroeste del término, los suelos son franco/arenosos, de poco fondo, asentados sobre granito. Con mucha rocosidad y elementos gruesos y poca pedregosidad. De consistencia suelta, sin estructura definida. Color pardo pálido. Pobres en materia orgánica y nutrientes y de pH ácido, entre 4,5 y 6. La pendiente es compleja, con buena escorrentía y regular drenaje. Son suelos destinados al labradío, cultivándose principalmente el centeno. La vocación natural es monte y pastos dirigidos al desarrollo de la ganadería. El concepto local de los suelos es muy malo.
    En la parte sureste del término los suelos predominantes son francos, con pendiente compleja, bastante erosionados, con buena escorrentía y regular drenaje y capa freática profunda. La parte más superficial, tiene muchos elementos gruesos y regular pedregosidad formada por cascajo subanguloso. Rara vez afloran las rocas. De consistencia semidura y estructura en bloques moderada y media. El color es pardo rojizo. El pH ácido, entre 4,5 y 6. Pobres en materia orgánica y nutrientes. Se dedican estos suelos a cultivos adehesados, cultivo de cereales entre encinares. El concepto local del terreno es regular. La vocación de estos suelos es una rotación a base de leguminosa y cereal, junto con la creación de prados para mejorar el suelo.
El casco urbano se sitúa a una media de 785 msnm, ocupando un espacio físico caracterizado por su posición abrigada respecto al viento solano, por la protección que ofrece por el sur el cerro de El Branquial, y del viento “gallego” por la cobertura que desde el noroeste da la cuesta del Gallo. El pueblo se asienta junto al cauce del riachuelo denominado “Rivera de Belén”, afluente del Tormes, que divide su aglomeración urbana en dos mitades. El Puente Mayor, las Alcantarillas, el Puente de los Muertos y los Pontones han sido las vías de comunicación y tránsito entre ambos barrios, cruzando el cauce de esta rivera, flanqueada por huertos familiares, algunos prados y alamedas.

CLIMA

El clima de la zona de Almeida se clasifica como mediterraneo continentalizado. La temperatura media anual es de unos 12 °C, con inviernos fríos y veranos calurosos. El salto término anual entre estaciones extremas es muy alto. El periodo medio libre de heladas es de seis meses.

La precipitación media anual es de 550 mm repartidos uniformemente a lo largo del año, con una época seca en julio y agosto.

FOLORA Y FAUNA


Al sur de la Comarca zamorana de Sayago, y atravesada por la rivera de Belén, descansa la localidad de Almeida, en medio de una naturaleza prácticamente intacta. Un beneficio obtenido por haber sido una tierra bastante olvidada y a desmano de vías de comunicación importantes. Su suelo granítico, ha marcado su paisaje, singular y relajado en unos casos y agreste y misterioso en otros. Desde el punto de vista topográfico, la zona es una penillanura suavemente ondulada, cubierta en su mayor parte de grandes dehesas de encinas y pequeñas parcelas cerradas por piedras de granito denominadas “cortinos”, que están dedicadas por lo general a pastizales. Esa abundancia de granito, por otra parte, impermeabiliza el suelo de tal forma que cuando llueve el agua se almacena en cualquier hondonada del terreno moteándolo de pequeñas y grandes charcas, que se conocen popularmente como “cadozos”, y que confieren al paisaje sayagués su principal seña de identidad.
Cuenta con dos paisajes muy diferentes: hacia el este, los terrenos son ondulados y de aprovechamiento agrícola y hacia el oeste, orientadas hacia el río Tormes, el paisaje es rocoso, desnudo y mucho más agreste. En este territorio, de indudable valor natural, el ayuntamiento ha promovido tres rutas para caminar y conocer disfrutando de su término municipal:
    -Ruta Monte de la Cueva: Constituye un cómodo y atractivo paseo sobre un permanente tapiz de hierbas, entre encinas centenarias y fuentes tradicionales con sus pilas de piedra. La ruta pasa por una laguna endorreica donde abundan aves y plantas acuáticas a los pies de la Ermita de Nuestra Señora de Gracia.
    -Ruta Espacios Sagrados Prehistóricos: Este recorrido nos adentra en el pasado neolítico de Almeida. Encontraremos un dolmen de corredor, santuario prerromano con diversas insculturas rupestres al aire libre, cazoletas sacrificiales, serpentiformes, molineras barquiformes y dos manantiales de aguas sulfurosas.
    -Ruta Peñas y Berrocales: En esta ruta se observará el proceso erosivo y evolutivo de los granitos: bolos, zapamientos, pilas y pilancones, tafone y otras oquedades, peñas campana, peñas caballeras, peñas basculantes y otras no de menos curiosas formas en torno a la Rivera de Belén.

                                                          HISTORIA

El dolmen del Casal del Gato, posiblemente del Bronce Final, es una de las primeras referencias conocidas de la presencia del hombre en Almeida. Situado a unos cuatro kilómetros al occidente de su casco urbano, aún conserva parte de la galería de acceso, aunque han desaparecido la cámara y el túmulo. Del yacimiento se extrajo en un cuchillo de sílex, la hoja de un puñal de cobre, un prisma hexagonal de cuarzo, una escudilla de barro, un hacha de piedra, restos de vaso con decoración incisa y dos cuentas de piedra de color verdoso, todos ellos conservados en el Museo Arqueológico Nacional.
Este dolmen parece tener relación directa con numerosas cazoletas y el manantial de aguas sulfurosas de su entorno inmediato. Las cazoletas son pequeñas incisiones en roca que, en el caso de Almeida, cuentan con una disposición en formación triangular y que incluyen un calendario lunar. Son semejantes a otras descubiertas en Sayago, muchas de ellas acompañadas de otras en forma de serpiente o incluso de cruz. Se desconoce la razón de ser de las mismas, aunque se les suele atribuir un sentido religioso. Por otra parte, el dolmen parece tener vinculación con el manantial de aguas sulfurosas de “El Hervidero de San Vicente”, dada su cercanía (unos 50 m) y la orientación de entrada al dolmen, dirigida hacia el manantial.
El pueblo, según la tradición, pudo haberse formado tras la unión de siete pequeños asentamientos, todos ellos situados en los alrededores del actual casco urbano. La tradición habla de algunos de estos pueblos, denominados Val de Santa María, Val de Andrés, Val de San Pedro, Santa Elena y Santa Úrsula. En este último, se presume que existió un castillo. Esta arraigada tradición tiene actualmente su reflejo en el escudo del municipio.
Almeida fue cruce de calzadas romanas, ya que en esta localidad confluyen la que unía Villadepera-ledesma y Zamora-Carbellino. De esta época son testigos también el puente Grande, el del Rebollar y la Fuente Lorenza. Numerosos topónimos y narraciones nos retrotraen a la época de dominación árabe, o a la presencia judía en el denominado barrio del Ghetto, caracterizado por estrechas y tortuosas callejuelas.

PATRIMONIO


La iglesia de San Juan Bautista

A nivel administrativo, pertenece al arciprestazgo de Sayago. Se presenta como un sobrio conjunto arquitectónico de estilo barroco. En su interior destaca la presencia de un retablo plateresco de transición al barroco que fue construido en 1631. En el centro se encuentra una talla de San Juan Bautista, titular de la parroquia, procedente de la escuela de Gregorio Fernandez. El retablo tiene tres cuerpos horizontales separados por cornisas. El Superior es el más sencillo en cuanto a ornamentación y en él está la imagen de Dios Padre.
En la cornisa entre el segundo y tercer cuerpo justamente en su centro, se encuentra la talla de una cabeza de niña, en la que el artista refleja la leyenda popular sobre el origen de la iglesia y su relación con la joven mártir que fue atada a la cola de dos caballos y arrastrada hasta morir por no renunciar a la fe cristiana de la que era enemigo su padre, un noble de la morería.
El dolmen

A un escaso Km en dirección oeste, en el paraje denominado “Casal del Gato”, se encuentra un dolmen o lo que son sus restos, perteneciente probablemente a la Edad de Hierro. La cámara y el túmulo están completamente destruidos. Se conserva parte de la galería de acceso. El arqueólogo e historiador leonés Padre Moran, fue el primero en estudiarlo en el año 1935. En la excavación no encontró vestigios humanos pero si halló sin embargo lo que podría ser el ajuar perteneciente al difunto: un cuchillo de sílex, un puñal de cobre, un cuenco de barro y algunos enseres más. En las inmediaciones del dolmen, han aparecido numerosas cazoletas practicadas en las rocas y siempre dispuestas en formaciones triangulares. No se conoce con certeza la razón de ser de estas cazoletas pero se les atribuye un sentido religioso.
Fuente del Hervidero

Es un manantial de aguas termales, situado junto al dolmen del Casal del Gato.
El Balneario

Se encuentra situado en una zona de manantiales de agua sulfurosa y que ha sido y es muy utilizada para curar diversas dolencias, reumatismos y otras enfermedades. Sus aguas nacen en el conocido pago de los Hervideros de San Vicente, con característica minerales y propiedades curativas similares a las de las fuentes de Las Curas (en Carbellino) y de los Baños de Ledesma, aunque estas últimas emergen a mayor temperatura.
Pesquera de Morán

Es un dique de piedra sobre la rivera de Belén, cuya finalidad es impedir la erosión de una pradera comunal.
El caño

Fuente considerada como obra maestra de cantería de principios del s. XX (año 1901) y considerada como única dentro de la comarca de Sayago. Un surtidor de agua sale de su pedestal formado por un prisma cuadrangular sobre el que descansan cinco troncos de pirámide que disminuyen de tamaño a medida que ascienden y adornados en sus caras por pequeños casquetes semiesféricos.
El ayuntamiento

Su elemento arquitectónico más destacado y llamativo son las dos columnas de granito y de una sola pieza que hay a la entrada.
El Puente Nuevo

Fue realizado a mediados del s. XIX y se encuentra a 2 Km del pueblo en dirección a Zamora.
El Puente Grande

De origen romano, aunque ha sido objeto de varias reparaciones en el medievo e incluso en épocas más actuales, esta últimas no demasiado acertadas.
El Puente del Rebollar

También de origen romano. En este caso, sobre él se pueden apreciar restos de la antigua calzada.

FIESTAS


Una de las principales fiestas es la de San Roque, cuyo día principal es el 16 de agosto. En ella tienen lugar multitud de actos festivos religiosos (procesiones y misas en honor de San Roque y de la Virgen de la Asuncion, tradicionales (encierros de Vacas Bayonas y Baile de la Bandera) y lúdicos (verbenas, juegos, carrera popular, charlas-coloquios, teatro, exposiciones y actuaciones). También son celebrados los Carnavales, Santa Águeda, San Isidro, San Juan, la Semana Santa, los Quintos y la tradicional Romería a la ermita de Nuestra Señora de Gracia.
La romería a la ermita de Nuestra Señora de Gracia o romería de San Marcos (25 de Abril) cuenta con una profunda devoción entre los vecinos de Almeida. Los actos suelen comenzar a media mañana, previo aviso mediante cohetes y el repique de campanas que anuncian la salida de la Virgen de Belén de la iglesia parroquial para iniciar la procesión hacia la ermita. La procesión es encabezada por los mayordomos que son los encargados de llevar el pendón, ayudados por los cordeleros para mantener vertical el mástil de cinco metros de altura. Tras ellos, la virgen es portada por las mujeres del pueblo, a la que se le dedican cánticos y plegarias, acompañados por el tradicional sonido de flautas y tamboriles. Posteriormente, la procesión hace una parada en el lugar donde se encuentra la Cruz de San Andrés, donde el párroco realiza la bendición de los campos. Tras reanudar la procesión, y completados los tres kilómetros hasta llegar a la ermita, situada en el término de Villamor de Cadozos, se celebra la misa, previa representación de la aparición de la virgen por los niños del pueblo. La misa finaliza con el canto de la Salve dedicada a la Virgen de Gracia. Tras los oficios, el ayuntamiento de Almeida, conforme a la tradición, reparte vino a todos los asistentes que, a su vez, disfrutan de una comida campestre entre las abundantes encinas de lugar. Por la tarde la fiesta continúa con los juegos infantiles organizados por los mayordomos y la posterior celebración del Santo Rosario. A la salida de la iglesia, la procesión reanuda la vuelta desde la ermita hasta Almeida. Por la noche, y como colofón del día festivo, un grupo musical suele amenizar el baile hasta altas horas de la madrugada en el Salón Cultural de Almeida.
La Vaca Bayona es otra de las fiestas populares de esta localidad. El día de la celebración solía ser el «Domingo Gordo de Carnaval», aunque en la actualizad, y por impulso del ayuntamiento, también sale el «Martes de Carnaval» e incluso en las fiestas de San Roque.

PERSONAJES DESTACADOS


Gabriel Plaza Molina (Madrid, 1945 – Almeida de Sayago, 2010)

Periodista, editorialista y escritor, fundador de la “Asociación Nacional de Informadores de la Salud” (ANIS), junto con José María Catalán y Ramon Sanchez Ocaña. Inauguró un Centro de Turismo Rural y organizó conferencias de relevancia nacional sobre el tratamiento del VIH en su Centro Cultural TRAZAS (“Tradiciones Zamoranas”) de Almeida. Pasó sus últimos años de vida en Sayago, atraído por los encantos de la comarca y del embalse de Almendra, tal y como reconocía en sus escritos. Es autor de numerosos artículos, ensayos y novelas entre las que destacan “El Epílogo” y “El Triángulo de las Verduras”, este último prologado por su amigo, el Premio Nobel Camilo Jose Cela. De él se dijo que escribía como hablaba y que tenía una gran pluma y sentido crítico.
Jose Marin Barrigos (Almeida de Sayago, 1942)

Periodista y filólogo, premio nacional universitario de novela corta por su obra “El segundo globo”; el premio nacional Ademar de cuentos y el primer premio del certamen nacional de cuentos organizado por “Diario Regional” de Valladolid en colaboración con la Caja de Ahorros de Salamanca, por su obra “Los Quintos”. Bajo la dirección de Fernando Lázaro Carreter, participa en la redacción del “Diccionario de Lengua Española para Estudiantes de Bachillerato” que publica la editorial Anaya. Trabaja como Redactor Jefe de la revista “Nuestra Ciudad” y colabora en distintas publicaciones nacionales (Ya, ABC, Informaciones, La Gaceta Literaria, Ínsula, etc.).
Juan Antonio Panero Mar (Almeida de Sayago, 1935)

Maestro, ex-regidor, erudito y etnógrafo, autor de decenas de libros sobre Sayago, que recogen su pasión por la naturaleza, la historia, la etnología, la geología, la arqueología y otros aspectos sociológicos. Sus esfuerzos por mantener la actividad cultural en el mundo rural de Castilla y León y de Zamora han sido reconocidos por las instituciones y por los propios convecinos quienes le honraron con el título de “Sayagués Ilustre” durante las celebraciones del Día de la Comarca el 12 de septiembre de 2009.
Miguel Alejo (Almeida de Sayago, 1950)

Funcionario del Ministerio de Educacion, ha sido inspector de educación primero y luego director provincial en León. En 1995 fue candidato socialista a la alcaldía de León. Del 2004 al 2011 fue el delegado del Gobierno en Castilla y Leon.
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